¿Por qué el Nearshoring es la oportunidad del momento?
El fenómeno impulsa inversión, transformación productiva y sostenibilidad, posicionando a la región como un hub estratégico para las cadenas globales
El nearshoring se ha consolidado como una de las principales estrategias para fortalecer la competitividad de Centroamérica, Panamá y el Caribe, en un contexto global marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro y la necesidad de mayor resiliencia operativa.
De acuerdo con el informe «Nearshoring como palanca de la competitividad regional», elaborado por Antonio Ruíz, líder de Servicios de Impuestos y Legal de EY Centroamérica, y Alejandra Arguedas, Tax Associate Partner, esta tendencia responde a la relocalización de operaciones hacia países cercanos a los mercados de consumo, especialmente en América del Norte, con el objetivo de reducir costos logísticos, mejorar tiempos de entrega y mitigar riesgos geopolíticos.
A diferencia del offshoring, modelo tradicional basado en trasladar operaciones a regiones lejanas, el nearshoring prioriza la proximidad geográfica y cultural, lo que permite mayor flexibilidad operativa, mejor cumplimiento regulatorio y una gestión más eficiente de las cadenas de suministro.
El estudio identifica cinco grandes tendencias que están acelerando la adopción del nearshoring: la redefinición de las cadenas de suministro tras la pandemia, la diversificación ante riesgos geopolíticos, la transformación digital, la presión por cumplir estándares ambientales (ESG) y la cercanía cultural con los mercados destino.
Estas variables han llevado a que las empresas prioricen la resiliencia sobre la eficiencia, reduciendo su dependencia de Asia y apostando por ecosistemas regionales más ágiles y sostenibles.
En este contexto, el 78% de las multinacionales ya integra criterios ESG en sus decisiones de inversión, lo que refuerza la ventaja competitiva de los países que combinan cercanía geográfica con políticas ambientales y energéticas sólidas.
Inversión y transformación productiva
El nearshoring no solo impulsa la llegada de inversión extranjera directa (IED), sino que también acelera la transición hacia modelos productivos de mayor valor agregado, como manufactura avanzada, servicios digitales y tecnologías emergentes.
Según el informe, países como Costa Rica, Panamá y República Dominicana lideran la atracción de inversión en la región, gracias a su estabilidad, infraestructura y acceso estratégico a mercados internacionales.
En particular, República Dominicana ha mantenido niveles de inversión cercanos a los US$4,500 millones, apoyada en el dinamismo de las zonas francas y su posicionamiento como plataforma exportadora hacia Estados Unidos.
A su vez, Panamá se consolida como hub logístico regional, mientras Costa Rica destaca por su liderazgo en industrias de alto valor, como dispositivos médicos y servicios tecnológicos.
Sostenibilidad y capital humano
El informe resalta que la sostenibilidad y la disponibilidad de talento calificado se han convertido en factores decisivos para atraer inversiones.
La región avanza hacia una matriz energética más limpia, con proyecciones de alcanzar hasta un 80% de generación renovable para 2030, lo que fortalece su posicionamiento como destino para empresas que buscan reducir su huella de carbono.
Asimismo, el capital humano emerge como el principal activo competitivo, impulsando el crecimiento de industrias tecnológicas y servicios digitales, con una demanda creciente de habilidades técnicas y bilingües.
Otro elemento clave es la capacidad fiscal de los países, medida a través del indicador Tax-to-GDP, que refleja la habilidad de los gobiernos para financiar infraestructura, sostenibilidad y servicios públicos.
Aunque existen diferencias entre economías —con modelos que combinan incentivos fiscales, zonas francas y estrategias logísticas—, el informe subraya que ningún factor por sí solo define la competitividad, sino la construcción de un ecosistema integral que combine estabilidad, regulación, talento e innovación.
Oportunidad estratégica
Para los expertos, el nearshoring representa una oportunidad histórica para que Centroamérica, Panamá y el Caribe se posicionen como un hub estratégico en la economía global.
“El nearshoring no se trata solo de mover operaciones, sino de mover la inteligencia productiva hacia donde el futuro quiere crecer”, señala Alejandra Arguedas en el informe.
En ese sentido, la región tiene el potencial de transformar su cercanía geográfica en una ventaja competitiva sostenible, basada en agilidad, innovación y alineación con las nuevas exigencias del mercado global.