La estratega de marcas compartió su testimonio de superación y aseguró que las heridas del abandono y el rechazo pueden convertirse en el punto de partida para construir propósito, identidad y una nueva historia
Entre recuerdos de carencias económicas, sueños de infancia y profundas heridas emocionales, la estratega de marcas Ilonka Lorenzo abrió su corazón durante la conferencia «Historia que inspira: Yo fui adoptada», dictada en la conferencia internacional “Liderazgo con Aroma de Mujer”, organizada por la plataforma Mujer 360, liderada por Johanna Jáquez.
Con un relato cargado de emociones, la empresaria compartió cómo las experiencias de rechazo y abandono marcaron gran parte de su vida, pero también se transformaron en el motor que la llevó a reconstruirse y descubrir su propósito.
Lorenzo recordó que creció en condiciones económicas limitadas y que uno de sus mayores sueños era tener una casa propia. “Yo soñaba con una habitación para mí, con un baño y con tener un hogar. Eran los sueños de una niña”, expresó.
La conferencista narró que, siendo apenas una niña, su madre le regaló una alcancía y le preguntó qué quería comprar con sus ahorros. “Le dije que iba a comprar mi casa. Corrí donde mi papá y le dije: ‘Papi, voy a comprar mi casa’. Él me respondió: ‘¿Tú crees que las mujeres compran casas?’”, recordó.
Años más tarde, al terminar la escuela, volvió a buscar apoyo en su padre para ingresar a la universidad, pero recibió una respuesta que marcaría su vida. “Todo eso que está allá atrás es mío. Lo tuyo es lo que tú construyas. Así que si quieres ir a la universidad, págatela tú”, le dijo.
La estratega también compartió uno de los momentos más difíciles de su vida: un divorcio a los 22 años y la sensación de sentirse completamente sola. Sin embargo, aseguró que en medio de ese proceso encontró una nueva perspectiva a través de su fe. Recordó un encuentro en una iglesia donde escuchó dos mensajes que transformaron su manera de ver la vida.
“El Señor me dijo: ‘Deléitate a ti misma en Él y te concederá las peticiones de tu corazón’. Y también me recordó que, aunque padre y madre me dejaran, Él me recogería”, expresó.
Lorenzo reveló que, gracias a una persona que decidió ayudarla de manera anónima, pudo completar sus estudios universitarios. “El Señor le dijo a un hombre que me pagara la universidad durante un mes. La única condición era que yo nunca supiera quién era él”, contó.
Para la empresaria, esa experiencia le confirmó que los sueños no se olvidan y que las promesas pueden cumplirse, incluso cuando parecen imposibles. “Hay sueños que nosotros olvidamos, pero Dios no los olvida”, afirmó.
Durante su intervención, también presentó a su familia y aseguró que la vida le permitió experimentar una nueva oportunidad en el amor y en la construcción de un hogar.
“Yo no lo encontré; él me encontró a mí”, dijo al referirse a su esposo.
La estratega concluyó con una reflexión sobre el rechazo y las circunstancias dolorosas que muchas veces parecen injustas, pero que pueden convertirse en herramientas de transformación.
“¿Qué pasaría si todo ese rechazo era el plan de Dios para tu vida?”, preguntó a las asistentes.
Finalmente, invitó a las mujeres a no permitir que las palabras o las limitaciones impuestas por otros definan su destino.
“¿Qué fue lo último que te dijeron que no podías hacer? No puedes porque vienes de un lugar humilde, porque no tienes dinero o porque eres diferente. Mi Padre es experto poniendo un sí donde el mundo dice no”, afirmó.
Con su testimonio, Ilonka Lorenzo dejó un mensaje de esperanza a las participantes de Mujer 360: las heridas del pasado no determinan el futuro y siempre existe la posibilidad de ser reconstruidas, amadas y adoptadas por un propósito mayor.
