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En un mundo de Marta, escoge ser María

En un mundo de Marta, escoge ser María
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  • Publicadofebrero 19, 2026

Vivimos en un mundo que premia la productividad, que valora más el hacer que el ser, que mide el éxito en agendas saturadas, cantidad de correos respondidos y metas alcanzadas antes del tiempo previsto. En este ritmo, muchas mujeres se convierten en “Martas modernas”, entregadas a los quehaceres, al rendimiento y al cumplimiento de cada tarea con excelencia.

Mujeres trabajadoras, responsables y que parecen incansables. Mujeres que sostienen hogares, empresas, proyectos, comunidades y ministerios. Mujeres que pueden parecer de hierro, empero están agotadas por dentro.

Es entonces donde surgen preguntas que debemos hacernos: ¿Y si Dios estuviera llamándonos a algo más profundo que la productividad excesiva? ¿Y si, en medio del caos, Él nos invitara a simplemente estar en su presencia?

En el evangelio de Lucas capítulo 10 versículos 38-42, encontramos una escena que, aunque escrita hace más de dos mil años, parece un espejo de nuestra vida actual: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”.

En este pasaje de la Biblia, Marta no estaba haciendo nada malo. Al contrario, estaba sirviendo a Jesús. No obstante, su corazón estaba dividido, agitado y preocupado por muchas cosas. María, en cambio, eligió lo esencial: detenerse y escuchar la palabra de Dios. No por falta de responsabilidad, sino por discernimiento.

Marta representa esa versión de nosotras mismas que siente que todo se cae si no lo sostenemos. María nos recuerda que la piedra angular de nuestra vida es aquello que recibimos cuando nos sentamos a los pies del Maestro.

No estás llamada a elegir entre ser Marta o María, como si una fuera mejor que la otra. Ambas son necesarias. Lo que Dios te invita a considerar es el orden: primero ser, luego hacer. Debemos priorizar primero la intimidad con Dios, luego la actividad. No permitas que el ritmo del mundo silencie la voz de Dios en tu vida.

En un mundo que exige que seas como Marta todo el tiempo, Dios te invita a ser como María primero. No se trata de hacer menos, sino de hacer desde otro lugar: desde el descanso, desde la escucha, desde la fe.

Porque cuando te posicionas como María, a los pies de Jesús, Él te da la sabiduría para actuar como Marta, sin perder la paz.

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Jennifer Betances